|
|
|

| LA VENTA'S SPECIALITIES
Luke-warm salad with sweetbreads and cured duck breast
|
ESPECIALIDADES LA VENTA
Ensalada templada de mollejas y jamón de pato
|
|
|
Un descubrimiento gastronómico
Sin duda, La Venta de Malanquilla es un caso raro. Tras su aspecto de anodino hostal de carretera, se esconde una agradable sorpresa. Existen en nuestro país centenares de mesones o restaurantes de carretera similares a este, pero lo único que este establecimiento guarda en común con ellos es el aspecto exterior y el hecho de dar de comer a viajeros de todo pelaje.
Dos cosas sorprenden de entrada en este sitio: la audacia de sus propuestas y también un respeto reverencial por la tradición. En realidad, se trata de una cocina sencilla y honesta, como las gentes de la tierra poco dadas a barroquismos guisanderos y que lo único que exigen son materias primas auténticas y de calidad. Cocina reposada que da la sabiduría forjada a fuerza de años en estos paisajes austeros, rigurosos y adustos.
Carlos, junto a su mujer Maribel, es el artífice de toda esta apuesta hostelera que está en pie desde 1800. Son ya tres generaciones atendiendo a caminantes y viajeros de paso desde el Norte a tierras mediterráneas. Carlos es un hombre de verbo ágil, hospitalario y simpático. Un hostelero que ha sabido dar con la fórmula para que en sus mesas puedan convivir en buena armonía el transportista que va buscando un menú ajustado con el gourmet deseoso de encontrar una carta diferente.
Carlos nos explica que aún mantiene vigentes las recetas de su madre para los escabechados y adobos, cimiento de la fama alcanzada por La Venta en otros tiempos. Cada vez más son los que se acercan aquí contagiados por los comentarios de los que en alguna ocasión se han sentado en sus mesas. Un restaurante tan desconocido como sorprendente, para los viajeros que confían más en la excelente cocina que en la decoración y la puesta en escena.