La Venta


 
· Localidad: Malanquilla (50315 Zaragoza).
· Dirección: Ctra. Sagunto-Burgos, km. 293 (entre Calatayud y Soria)
· Teléfonos: 976 54 60 33. 
· Parking: Propio.
· Propietario: Carlos Serrano Pelegrín.
· Días de cierre y vacaciones: Abierto cada día. Vacaciones: 10-12 días en Navidad.
· Ambiente: Amantes del buen comer y público de paso.
· Bodega: Más de 40 marcas: vinos de la región, Riberas del Duero y Riojas principalmente.
· Hombres y nombres: Jefa de Sala: Elinor Terrado. Jefa de Cocina: María Isabel Hernández.
· Otros datos de interés: Ubicado en plena naturaleza, a una hora de Zaragoza y media hora de Calatayud y Soria. Punto de partida para excursiones, senderismo y caza mayor y menor. Zona rica en setas que se pueden degustar en el establecimiento. En las proximidades, existen bosques de trufas, los mejores de España. Hostal de 8 hab. dobles con baño a precio económico.
· Tarjetas: Todas.



 


LA VENTA'S SPECIALITIES

Luke-warm salad with sweetbreads and cured duck breast
Salt-cod speciality
Wild mushroom symphony
Lettuce hearts with anchovy sauce
Stewed farmyard chicken after grandmother's recipe
Grandmother's wild-duck ragoût
Venison casserole
Spiny lobster in Cognac sauce
Fresh goose and duck livers with black-truffle sauce
Fried partridge, pigeon, ring dove, rabbit or quail in cold marinade
Roast duckling breast with blueberry sauce
Chestnut cream
Lemon tart
Peach in wine
Custard creams
 

ESPECIALIDADES LA VENTA

Ensalada templada de mollejas y jamón de pato
Callos de bacalao
Sinfonía de setas
Cogollos de lechuga con salsa de anchoas
Pollo de corral al guiso de la abuela
Pato salvaje al guiso de la abuela
Ciervo a la cazuela
Langosta al coñac
Hígado fresco de oca y de pato con salsa a la trufa negra
Escabechados de perdiz, pichón, paloma torcaz, conejo y codorniz
Magret de pato en salsa de arándanos
Crema de castaña
Tarta de limón
Melocotón en vino
Natillas del secretario




 
 
 
 
 
 

La Venta

Un descubrimiento gastronómico

Sin duda, La Venta de Malanquilla es un caso raro. Tras su aspecto de anodino hostal de carretera, se esconde una agradable sorpresa. Existen en nuestro país centenares de mesones o restaurantes de carretera similares a este, pero lo único que este establecimiento guarda en común con ellos es el aspecto exterior y el hecho de dar de comer a viajeros de todo pelaje.
Dos cosas sorprenden de entrada en este sitio: la audacia de sus propuestas y también un respeto reverencial por la tradición. En realidad, se trata de una cocina sencilla y honesta, como las gentes de la tierra poco dadas a barroquismos guisanderos y que lo único que exigen son materias primas auténticas y de calidad. Cocina reposada que da la sabiduría forjada a fuerza de años en estos paisajes austeros, rigurosos y adustos.
Carlos, junto a su mujer Maribel, es el artífice de toda esta apuesta hostelera que está en pie desde 1800. Son ya tres generaciones atendiendo a caminantes y viajeros de paso desde el Norte a tierras mediterráneas. Carlos es un hombre de verbo ágil, hospitalario y simpático. Un hostelero que ha sabido dar con la fórmula para que en sus mesas puedan convivir en buena armonía el transportista que va buscando un menú ajustado con el gourmet deseoso de encontrar una carta diferente.
Carlos nos explica que aún mantiene vigentes las recetas de su madre para los escabechados y adobos, cimiento de la fama alcanzada por La Venta en otros tiempos. Cada vez más son los que se acercan aquí contagiados por los comentarios de los que en alguna ocasión se han sentado en sus mesas. Un restaurante tan desconocido como sorprendente, para los viajeros que confían más en la excelente cocina que en la decoración y la puesta en escena.