La variedad de paisajes
y accidentes geográficos que forman Andalucía le confieren una
diversidad tal que genera un abanico de formas que van desde el cálido
valle del Guadalquivir a las frondosas tierras de media montaña, pasando
por paisajes volcánicos como el desierto de Tabernas o por el de las
blancas cumbres de Sierra Nevada.
Todo este conjunto ofrece una amalgama de ofertas turísticas, desde
la monumentalidad de los grandes núcleos al tipismo de los pequeños
pueblos, fuente continua de inspiración de todo tipo de artistas.
Actualmente, Andalucía es una comunidad moderna, dotada de grandes
infraestructuras, pero a la vez mantiene un exquisito cuidado en conservar
sus raíces y en mantener el importante patrimonio histórico
y cultural heredado de sus antepasados.
Andalucía, en definitiva, se consolida como principal destino vacacional
de los españoles y uno de los principales para los extranjeros.